Era un chico de más o menos mi edad. Tenía rizos y ojos marrones, era guapísimo.
Se sentó en una mesa al fondo del local. Fui hasta él y le dije:
-Buenas tardes, ¿que va a tomar?
-Buenas tardes, tomaré un café solo de máquina.
-En seguida se lo traigo.
Me fui y corrí hasta la barra:
-¡Mabel, un café solo de máquina!
-Ya va, Selena- me respondió.
Me lo dio y fui de nuevo hasta la mesa del chico.
-Aquí tiene.
Le dejé el café sobre la mesa y seguí trabajando. Lo observaba. Leía el periódico y de vez en cuando daba pequeños sorbos al café.
Se marchó justo cuando quedaba un minuto para que se acabara mi turno.
-Selena, vete ya, hoy has trabajado mucho, estoy orgullosa.
Sonreí y recogí mis cosas a todo correr. El chico salió por la puerta hacia la derecha, y fui detrás de él. Seguía leyendo el periódico distraído. Yo iba a una distancia considerable. No sabía por qué iba detrás de él, ¿estaría enamorada? No lo sabía.
Llegó al parque y se sentó en un banco. Siguió leyendo el periódico y yo salí de mi escondite para llamar su atención. Fui hasta el lago, que se encontraba a unos metros delante de su posición. Me puse en cuclillas y cogí un poco de pan para dárselo a los patos. Dejé mi bolso a mi lado, en un matorral y corté el pan en trocitos. Estuve así una hora, pero el chico seguía leyendo el periódico en el banco.
Llegó un momento que me cansé de esperar y decidí irme. Me levanté y ya me marchaba cuando el chico levantó la mirada, fue corriendo hasta el arbusto y cogió mi bolso. Me di la vuelta.
-¡Espera! ¡Se te ha olvidado el bolso!
-Oh... Muchas gracias- dije intentando forzar una sonrisa, pues estaba muy nerviosa.
Cuando se me acercó, noté mariposas en el estómago. Era más guapo de cerca...
-Casi te lo dejas... Menos mal que te lo cogí.
-Sí, menos mal- yo estaba pensando "¡Tonta!".
-¿No te he visto yo antes en alguna parte?
-Ahora que lo dices...- dije haciéndome la tonta-. ¿Fuiste hoy al bar "Lorax"?
-Sí.
-Yo fui tu camarera.
-Ah, ya caigo- dijo-. Bueno, me tengo que ir, pero, ¿no nos presentamos?
-Sí, soy Selena, Selena Gomez.
-Encantado, yo soy Nick Jonas.
-Encantada.
-Bueno, pues hasta otra, aquí tienes mi número- dijo tendiéndome un pequeño papel con su número escrito-. Si necesitas algo, llámame. ¡Hasta luego!
-¡Hasta luego!
Y ahí me quedé. Pensando en él, si llamarle o no. En... Nick.
Llegó al parque y se sentó en un banco. Siguió leyendo el periódico y yo salí de mi escondite para llamar su atención. Fui hasta el lago, que se encontraba a unos metros delante de su posición. Me puse en cuclillas y cogí un poco de pan para dárselo a los patos. Dejé mi bolso a mi lado, en un matorral y corté el pan en trocitos. Estuve así una hora, pero el chico seguía leyendo el periódico en el banco.
Llegó un momento que me cansé de esperar y decidí irme. Me levanté y ya me marchaba cuando el chico levantó la mirada, fue corriendo hasta el arbusto y cogió mi bolso. Me di la vuelta.
-¡Espera! ¡Se te ha olvidado el bolso!
-Oh... Muchas gracias- dije intentando forzar una sonrisa, pues estaba muy nerviosa.
Cuando se me acercó, noté mariposas en el estómago. Era más guapo de cerca...
-Casi te lo dejas... Menos mal que te lo cogí.
-Sí, menos mal- yo estaba pensando "¡Tonta!".
-¿No te he visto yo antes en alguna parte?
-Ahora que lo dices...- dije haciéndome la tonta-. ¿Fuiste hoy al bar "Lorax"?
-Sí.
-Yo fui tu camarera.
-Ah, ya caigo- dijo-. Bueno, me tengo que ir, pero, ¿no nos presentamos?
-Sí, soy Selena, Selena Gomez.
-Encantado, yo soy Nick Jonas.
-Encantada.
-Bueno, pues hasta otra, aquí tienes mi número- dijo tendiéndome un pequeño papel con su número escrito-. Si necesitas algo, llámame. ¡Hasta luego!
-¡Hasta luego!
Y ahí me quedé. Pensando en él, si llamarle o no. En... Nick.













